Asesoramiento fiscal durante todo el proceso de compraventa
Son varios los gastos e impuestos que se deben afrontar para formalizar la operación y convertirse en dueño de la propiedad.
Entre la tasación de la casa, el notario, el registro y los correspondientes impuestos (IVA, ITP…), recomendaría tener unos ahorros de entre un 10% y un 12%, dependiendo de la Comunidad Autónoma, del precio de la vivienda, etc.
Todos ellos son gastos obligatorios que giran en torno a la compraventa de una vivienda, aunque la ‘factura’ a pagar dependerá de si se trata de una casa nueva o usada y del importe de la misma.

La notaría
Un gasto a tener en cuenta a la hora de comprar una casa, tanto nueva como usada, es la notaría. Los honorarios de los notarios están regulados por el Estado y todos cobran lo mismo por idénticos servicios.
En el caso del otorgamiento de la escritura pública de compraventa, los precios están entre 600 y 875 €, dependiendo del precio del inmueble.
Por ejemplo, por un piso de 100.000 € se pagarían aproximadamente 850 €, mientras que por uno de 250.000 € se deberían abonar unos 1.000 €.

El Registro de la Propiedad
También cuesta dinero inscribir las escrituras que ha firmado el notario.
De nuevo, los honorarios están fijados por normativa y dependen directamente del precio del inmueble, aunque suelen situarse entre 400 y 650 €.

Los impuestos vinculados a la compraventa
El comprador de una vivienda también debe tener un ahorro extra para pagar impuestos, aunque la cuantía dependerá del precio de la casa y de si es nueva o de segunda mano.
En cuanto a los gastos e impuesto en la compra de una vivienda nueva, el impuesto más importante es el IVA, que en 2022 asciende al 10%. Es decir, supondría 10.000 € en el caso de una vivienda de 100.000 € y de 25.000 en una de 250.000 €.
Al IVA hay que añadir un segundo impuesto: el de Actos Jurídicos Documentados (IAJD). Este impuesto lo paga el comprador
En cambio, para las viviendas usadas el tributo más crucial es el Impuesto sobre las Transmisiones Patrimoniales (ITP).
En este caso, la cuantía depende del porcentaje que se aplica sobre el precio escriturado y de la comunidad autónoma en la que se encuentre la casa, aunque por regla general se aplica un tipo de entre el 6% y el 10%.

Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP)
Es la clave para determinar cuántos tributos hay que pagar por la compra de una casa.
Los gastos de la hipoteca
Si nuestro cliente va a adquirir la vivienda nueva o usada mediante un préstamo hipotecario, habría que sumar algunos gastos adicionales a los vinculados con la compraventa.

La tasación de la casa
Si el cliente va a solicitar una hipoteca, deberá pagar a una tasadora para que ponga en valor la propiedad y el banco sepa qué porcentaje de financiación le puede conceder.
De forma general, las entidades están prestando una cantidad equivalente al 80% del precio de compra o del valor de tasación, aunque algunas están llegando a financiar el 90-100% del precio de compra, fijándose habitualmente en el que sea más bajo.
En 2022, la tasación supone un coste de entre 250 y 600 €, dependiendo de la entidad que realice la tasación, el tipo de inmueble y su valoración. La tasación tiene una vigencia de 6 meses desde la fecha de emisión.
Desde la entrada en vigor de la nueva Ley Hipotecaria, el resto de gastos son asumidos por el banco: como son la notaría, el registro y el AJD.

Comisión de apertura
Esta comisión puede llegar hasta el 2% del capital prestado, según lo pactado con la entidad financiera.
Y esta cantidad se deduce directamente del dinero que entrega al hipotecado.

Notaría
Los gastos de notario son los que se producen por el otorgamiento de la escritura pública del préstamo hipotecario.
Este gasto es asumido por la entidad.

El Registro de la Propiedad
También cuesta dinero inscribir las escrituras que ha firmado el notario.
De nuevo, los honorarios están fijados por normativa. Este gasto es asumido por la entidad desde junio 2019.

La gestoría
El banco que nos concede la hipoteca es quien selecciona una gestoría para que realice la labor administrativa y lleve a cabo todos los trámites. Este gasto es asumido por la entidad desde junio 2019.
Y es que la gestoría debe devolver al hipotecado el dinero sobrante y entregarle las facturas y las escrituras tras abonar los gastos de notaría y registro que no asuma su entidad financiera.
Recordamos de nuevo que el AJD lo paga el banco.
